miércoles, 4 de junio de 2008

No me preguntes por qué,
por qué te miro así,
si tiembla mi voz o de niervios empiezo a reir.
Si me preguntas por qué ese agua en mi mirar,
es que mi amor se desborda y cae como un manantial.
No me preguntes por qué, por qué te toco la mano,
y si repito que te quiero te juro que no es en vano.

No hay comentarios: